Algunos días podemos amanecer tristes,
sin ganas de seguir, con miles de problemas encima
y sin ninguna solución a la vista, aparentemente.
En esos momentos, en los que posiblemente no
observemos los regalos que tenemos,
debemos tener fuerza y agradecer aquellos
milagros que pasan desapercibidos tan sólo
porque los tenemos a diario:
Gracias por la comida, algunos no pueden
siquiera comer una vez al día.
Gracias por la luz, algunos no la pueden
ver.
Gracias por la amistad, algunos viven aislados,
solitarios sin un apoyo en este mundo.
Gracias por las piernas, algunos ya no las tienen.
Gracias por respirar, algunos lo hacen con mucha
dificultad.
Gracias por la vida, algunos ya se fueron
y no tienen la oportunidad de sentir y ver lo que
nos rodea.
Gracias por todo, algún día nos daremos cuenta
que tenemos todo lo que necesitamos, incluyendo
las lecciones de dolor que debemos superar.
martes, 13 de octubre de 2009
jueves, 1 de octubre de 2009
Magnificat
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
Su nombre es santo,
y Su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a su pueblo
acordándose de la misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Amén.
(Lucas I, 46-55)
miércoles, 30 de septiembre de 2009
A los amigos
Hoy me desperté con el anhelo de agradecer a todos los que de alguna forma han colaborado en mi camino: así que si lees este blog y alguna vez has por lo menos pensado en este pobre mortal,
te agradezco de todo corazón y le pido al Señor te envíe muchas bendiciones.
Cabe recordar que la amistad es un tesoro valioso que el Señor nos obsequia,
pero nos pide que lo cuidemos como Él cuida su amistad con nosotros.
Si alguna vez has ofendido a algún hermano en tu camino, es tiempo de ofrecer
disculpas y si se tiene la oportunidad, entregarle una oración y un abrazo.
Podemos matar a nuestro prójimo con las palabras y con las acciones, aún si ha hecho algo terrible con nosotros, no tenemos el derecho de maltratar su alma.
Por eso hoy, agradece todo lo que has recibido del corazón de un hermano hijo de Dios.
Jesús ilumine nuestros caminos.
te agradezco de todo corazón y le pido al Señor te envíe muchas bendiciones.
Cabe recordar que la amistad es un tesoro valioso que el Señor nos obsequia,
pero nos pide que lo cuidemos como Él cuida su amistad con nosotros.
Si alguna vez has ofendido a algún hermano en tu camino, es tiempo de ofrecer
disculpas y si se tiene la oportunidad, entregarle una oración y un abrazo.
Podemos matar a nuestro prójimo con las palabras y con las acciones, aún si ha hecho algo terrible con nosotros, no tenemos el derecho de maltratar su alma.
Por eso hoy, agradece todo lo que has recibido del corazón de un hermano hijo de Dios.
Jesús ilumine nuestros caminos.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Daniel y los milagros del Señor
Daniel era un muchacho que no andaba en los caminos del Señor,
pero hasta cierto punto no había llegado tan bajo como otros.
Al ver a su hermano en medio de alcohol y drogas,
decidió ayudarlo de una manera no muy conveniente:
quiso adentrarse en ese mundo para ganar la confianza
de esas personas y así poder convencer a su hermano desde adentro.
La consecuencia obviamente fue que, al contrario de ayudar a su hermano,
terminó sometido por el alcohol y las drogas. Es más, lo tenía como ayudante
en los malos pasos que estaba dando.
Un Ángel enviado por Dios (de esos que le hablan a uno a diario pero que evitamos
escuchar), su novia, lo había estado invitando durante mucho tiempo a un grupo
de oración de jóvenes los viernes en la noche.
Un día cualquiera, luego de tanta insistencia y en medio de una borrachera tremenda,
decidió ir un viernes de Dios (con un tufo impresionante después de haber llegado
a las 3 de la tarde a la casa) a ver qué era eso.
La novia al verlo sonrió, pero al olerlo cambió su cara como si hubiera cometido el peor
de los atropellos. Igual se quedó, en un rincón sentado en un cojín (había unos 200 jóvenes)
según su testimonio.
Al escuchar una canción le pareció bonita: y luego de un rato, con las luces apagadas
y con mucha atención a la letra, empezó a llorar en medio tan sólo de la luz de dos velones
y el amor de Jesús.
Cuando pensaba que no había problema por estar a oscuras, prendieron la luz y
decidieron presentar a las personas que iban por primera vez.
Al tiempo, preguntaban si alguien necesitaba oración y sin darse cuenta ya tenía
su mano levantada en espera de una respuesta.
Una joven se le acercó, puso su mano sobre él y en medio de las oraciones, le dijo:
"Daniel, tú sabes que yo te amo", no una, ni dos, sino tres veces.
Extrañado porque nadie en la tierra le llamaba Daniel (ni siquiera su novia, todos
le llamaban por su segundo nombre), sintió algo en su corazón que lo hizo cambiar.
Al salir del grupo, no tenía tufo, no tenía el típico guayabo ni el viaje producido por
la cocaína. Daniel no volvió a sentir ansiedad por las drogas, reconociendo así
el primer milagro que el Señor hizo sobre él.
De ahí en adelante está al servicio del Señor, llevando su testimonio a donde Jesús
quiere y tocando con las palabras de Dios a todo aquel que lo escucha.
Saben una cosa, yo, Pepe, lo vi (la serenidad de Dios en un persona igual a nosostros), lo abracé (la alegría del Señor en un corazón que quiso escuchar), lo escuché (las palabras de Jesús en un alma abierta a su entendimiento), lo sentí (el amor de Cristo en cada punto del espíritu) y lo olí (profunda sensación a rosas que sólo puede dejar el cariño de nuestra madre, la más grande de todas).
pero hasta cierto punto no había llegado tan bajo como otros.
Al ver a su hermano en medio de alcohol y drogas,
decidió ayudarlo de una manera no muy conveniente:
quiso adentrarse en ese mundo para ganar la confianza
de esas personas y así poder convencer a su hermano desde adentro.
La consecuencia obviamente fue que, al contrario de ayudar a su hermano,
terminó sometido por el alcohol y las drogas. Es más, lo tenía como ayudante
en los malos pasos que estaba dando.
Un Ángel enviado por Dios (de esos que le hablan a uno a diario pero que evitamos
escuchar), su novia, lo había estado invitando durante mucho tiempo a un grupo
de oración de jóvenes los viernes en la noche.
Un día cualquiera, luego de tanta insistencia y en medio de una borrachera tremenda,
decidió ir un viernes de Dios (con un tufo impresionante después de haber llegado
a las 3 de la tarde a la casa) a ver qué era eso.
La novia al verlo sonrió, pero al olerlo cambió su cara como si hubiera cometido el peor
de los atropellos. Igual se quedó, en un rincón sentado en un cojín (había unos 200 jóvenes)
según su testimonio.
Al escuchar una canción le pareció bonita: y luego de un rato, con las luces apagadas
y con mucha atención a la letra, empezó a llorar en medio tan sólo de la luz de dos velones
y el amor de Jesús.
Cuando pensaba que no había problema por estar a oscuras, prendieron la luz y
decidieron presentar a las personas que iban por primera vez.
Al tiempo, preguntaban si alguien necesitaba oración y sin darse cuenta ya tenía
su mano levantada en espera de una respuesta.
Una joven se le acercó, puso su mano sobre él y en medio de las oraciones, le dijo:
"Daniel, tú sabes que yo te amo", no una, ni dos, sino tres veces.
Extrañado porque nadie en la tierra le llamaba Daniel (ni siquiera su novia, todos
le llamaban por su segundo nombre), sintió algo en su corazón que lo hizo cambiar.
Al salir del grupo, no tenía tufo, no tenía el típico guayabo ni el viaje producido por
la cocaína. Daniel no volvió a sentir ansiedad por las drogas, reconociendo así
el primer milagro que el Señor hizo sobre él.
De ahí en adelante está al servicio del Señor, llevando su testimonio a donde Jesús
quiere y tocando con las palabras de Dios a todo aquel que lo escucha.
Saben una cosa, yo, Pepe, lo vi (la serenidad de Dios en un persona igual a nosostros), lo abracé (la alegría del Señor en un corazón que quiso escuchar), lo escuché (las palabras de Jesús en un alma abierta a su entendimiento), lo sentí (el amor de Cristo en cada punto del espíritu) y lo olí (profunda sensación a rosas que sólo puede dejar el cariño de nuestra madre, la más grande de todas).
Bienvenid@s
Cordial saludo, Herman@s.
Están tod@s bienvenid@s a escribir su experiencia de vida
o la de cualquier persona que conozcan (o no conozcan),
dentro de este espacio proporcionado por el Señor.
Cualquier duda o comentario estaré atento a responder.
Dios los bendiga.
Están tod@s bienvenid@s a escribir su experiencia de vida
o la de cualquier persona que conozcan (o no conozcan),
dentro de este espacio proporcionado por el Señor.
Cualquier duda o comentario estaré atento a responder.
Dios los bendiga.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Testimonio de Gloria Polo: experiencia de amor luego de morir y volver
Gloria Polo es un milagro vivo del Señor.
Sobrevivió a impacto de un rayo en la Universidad Nacional de Colombia.
Muy interesante y contundente lo que le dijo el Señor
cuando le devolvió la vida:
Ir al testimonio de Gloria Polo
Sobrevivió a impacto de un rayo en la Universidad Nacional de Colombia.
Muy interesante y contundente lo que le dijo el Señor
cuando le devolvió la vida:
Ir al testimonio de Gloria Polo
La historia de vida en Cali
Reflexión luego de escuchar una experiencia de vida de una persona bendecida ( como todos nosotros ) que vive en Cali:
Cómo sobrevivir a una diabetes iniciada a los 8 años?
Cómo sobrevivir a la leucemia, luego de la diabetes?
Cómo sobrevivir a problemas en el cerebro, luego de la leucemia?
Cómo sobrevivir con problemas en el cerebro esperando un transplante de corazón?
Sólo, y sólo por la gracia de Dios.
Sólo, y sólo con el amor de Dios se puede sonreir luego de tanta debilidad en el cuerpo.
Sólo, y sólo con el abrazo de Dios se puede vivir 21 años luego de tanto dolor físico.
Sólo, y sólo con el cariño de Dios se pueden ver los regalos que a diario nos dan.
Los problemas no lo son.
Los problemas son ventanas al mundo de la espiritualidad de Dios.
Sólo volviendo a Él seremos capaces de aceptar que estamos bendecidos
desde el mismo momento en que murió en la cruz.
Cómo sobrevivir a una diabetes iniciada a los 8 años?
Cómo sobrevivir a la leucemia, luego de la diabetes?
Cómo sobrevivir a problemas en el cerebro, luego de la leucemia?
Cómo sobrevivir con problemas en el cerebro esperando un transplante de corazón?
Sólo, y sólo por la gracia de Dios.
Sólo, y sólo con el amor de Dios se puede sonreir luego de tanta debilidad en el cuerpo.
Sólo, y sólo con el abrazo de Dios se puede vivir 21 años luego de tanto dolor físico.
Sólo, y sólo con el cariño de Dios se pueden ver los regalos que a diario nos dan.
Los problemas no lo son.
Los problemas son ventanas al mundo de la espiritualidad de Dios.
Sólo volviendo a Él seremos capaces de aceptar que estamos bendecidos
desde el mismo momento en que murió en la cruz.
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