El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace reposar,
me conduce hacia las aguas del remanso
y conforta mi alma;
me guía por los senderos de justicia, por amor a su nombre;
aunque vaya por un valle tenebroso,
no tengo miedo a nada, porque tú estás conmigo,
tu voz y tu cayado me sostienen.
Me preparas una mesa ante mis enemigos,
perfumas con ungüento mi cabeza
y me llenas la copa a rebosar.
Lealtad y dicha me acompañan
todos los días de mi vida;
habitaré en la casa del Señor por siempre jamás.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
Sobre el huevo con arroz
Hace ya algunos años, mientras estuve pagando servicio obligatorio en la policía,
acudimos a ayudar a varias familias cuyas casas se habían inundado debido a una
emergencia provocada por las lluvias.
Al llegar, el agua ya había hecho todos los daños en el transcurso de la noche,
y si mal no recuerdo los habitantes de ese barrio de Pereira contaban con
gran desconsuelo que el nivel había llegado hasta las rodillas.
El panorama era poco agradable, ya que sólo quedaban grandes cantidades
de barro en medio de lo que se pudo salvar: electrodomésticos sucios y mojados,
colchones acabados, ropa maloliente y dañada, y un sinnúmero de bienes materiales
totalmente inservibles o perdidos.
Luego de sacar grandes cantidades de barro de una de las casas,
logré notar con gran asombro cómo en medio de todo, la señora de la casa
se dispuso a cocinar para todos los que estábamos adentro, arroz con huevo
(o güevo como cariñosamente lo llamó, lo único que se podía hacer en medio
del desastre y de la pobreza).
Tomamos de sobremesa una gran taza de agua de panela y una gran cantidad
de risas provocadas por los comentarios de los tres habitantes de la casa.
Era increíble observar la alegría de esa gente aún con esa terrible noticia
de despertar en medio de la humedad y la angustia por perder tantos objetos
comprados con el dinero ganado con mucho esfuerzo.
Era increíble que en medio de la tristeza, no se dejaron robar la paz.
Era increíble cómo apreciaban lo poco que les quedaba y alababan a
Dios con sonrisas salidas de su propia tribulación.
Volví en la tarde a mi casa, sucio. Me bañé, me acosté en mi cómoda
cama. Seca. Medité los agradecimientos de aquellas personas,
que hasta el día de hoy puedo comprender, va mucho más allá del
entendimiento que creemos tener cuando no nos falta una comida,
una muda, un trabajo, un amigo, un abrazo, un gesto de cariño...
un destello de Jesús en la tierra.
acudimos a ayudar a varias familias cuyas casas se habían inundado debido a una
emergencia provocada por las lluvias.
Al llegar, el agua ya había hecho todos los daños en el transcurso de la noche,
y si mal no recuerdo los habitantes de ese barrio de Pereira contaban con
gran desconsuelo que el nivel había llegado hasta las rodillas.
El panorama era poco agradable, ya que sólo quedaban grandes cantidades
de barro en medio de lo que se pudo salvar: electrodomésticos sucios y mojados,
colchones acabados, ropa maloliente y dañada, y un sinnúmero de bienes materiales
totalmente inservibles o perdidos.
Luego de sacar grandes cantidades de barro de una de las casas,
logré notar con gran asombro cómo en medio de todo, la señora de la casa
se dispuso a cocinar para todos los que estábamos adentro, arroz con huevo
(o güevo como cariñosamente lo llamó, lo único que se podía hacer en medio
del desastre y de la pobreza).
Tomamos de sobremesa una gran taza de agua de panela y una gran cantidad
de risas provocadas por los comentarios de los tres habitantes de la casa.
Era increíble observar la alegría de esa gente aún con esa terrible noticia
de despertar en medio de la humedad y la angustia por perder tantos objetos
comprados con el dinero ganado con mucho esfuerzo.
Era increíble que en medio de la tristeza, no se dejaron robar la paz.
Era increíble cómo apreciaban lo poco que les quedaba y alababan a
Dios con sonrisas salidas de su propia tribulación.
Volví en la tarde a mi casa, sucio. Me bañé, me acosté en mi cómoda
cama. Seca. Medité los agradecimientos de aquellas personas,
que hasta el día de hoy puedo comprender, va mucho más allá del
entendimiento que creemos tener cuando no nos falta una comida,
una muda, un trabajo, un amigo, un abrazo, un gesto de cariño...
un destello de Jesús en la tierra.
Sobre la bendición de dar
El evangelio de ayer nos regalaba una gran enseñanza
a través de la viuda que entregaba su limosna en el templo,
dando más que cualquier otro, aún a pesar de entregar
un monto más pequeño en comparación con las personas
que tenían una capacidad monetaria más amplia.
Y daba más por un simple hecho: era todo lo que tenía
para vivir.
Cuando se da de lo que se necesita, no solamente
se ayuda a alguien sino que se prepara nuestra propia
alma para recibir regalos divinos como la libertad.
El ciento por uno recibiremos si todo lo que damos
lo damos de corazón: una sonrisa, una palabra,
un abrazo, un gesto de comprensión, un silencio
sereno para calmar discusiones, un mano amiga
cuando el alma tiene sed de amor...
No sólo se nos premiará por entregar de nuestro
bolsillo lo que necesitamos, sino también por entregar
lo mejor de nuestra alma en medio de nuestras propias
tribulaciones.
Que el Señor los bendiga y les multiplique todos
los regalos que ustedes ofrecen desde su corazón.
«La gracia es compasiva y generosa, huye de singularidades;
con poco se contenta, "más placer encuentrar en dar
que en recibir"»
Párrafo tomado del libro "Imitación de Cristo"
a través de la viuda que entregaba su limosna en el templo,
dando más que cualquier otro, aún a pesar de entregar
un monto más pequeño en comparación con las personas
que tenían una capacidad monetaria más amplia.
Y daba más por un simple hecho: era todo lo que tenía
para vivir.
Cuando se da de lo que se necesita, no solamente
se ayuda a alguien sino que se prepara nuestra propia
alma para recibir regalos divinos como la libertad.
El ciento por uno recibiremos si todo lo que damos
lo damos de corazón: una sonrisa, una palabra,
un abrazo, un gesto de comprensión, un silencio
sereno para calmar discusiones, un mano amiga
cuando el alma tiene sed de amor...
No sólo se nos premiará por entregar de nuestro
bolsillo lo que necesitamos, sino también por entregar
lo mejor de nuestra alma en medio de nuestras propias
tribulaciones.
Que el Señor los bendiga y les multiplique todos
los regalos que ustedes ofrecen desde su corazón.
«La gracia es compasiva y generosa, huye de singularidades;
con poco se contenta, "más placer encuentrar en dar
que en recibir"»
Párrafo tomado del libro "Imitación de Cristo"
miércoles, 4 de noviembre de 2009
MANERA DE REZAR EL ROSARIO
1. Hacer el signo de la cruz y rezar el símbolo de los apóstoles o el acto de contrición
2. Rezar el Padrenuestro
3. Rezar 3 Avemarías y Gloria.
4. Anunciar el primer misterio. Rezar el Padrenuestro.
5. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
6. Anunciar el segundo misterio. Rezar el Padrenuestro.
7. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
8. Anunciar el tercer misterio. Rezar el Padrenuestro.
9. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
10. Anunciar el cuarto misterio. Rezar el Padrenuestro.
11. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
12. Anunciar el quinto misterio. Rezar el Padrenuestro.
13. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
14. Rezar la Salve.
MISTERIOS GOZOSOS (Lunes y Sábado)
1. La Encarnación del Hijo de Dios.
2. La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.
3. El Nacimiento del Hijo de Dios.
4. La Presentación del Niño Jesús en el templo.
5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.
MISTERIOS DOLOROSOS (Martes y Viernes)
1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto.
2. La Flagelación del Señor.
3. La Coronación de espinas.
4. El Camino del Monte Calvario.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.
MISTERIOS GLORIOSOS (Miércoles y Domingo)
1. La Resurrección del Señor.
2. La Ascensión del Señor.
3. La Venida del Espíritu Santo.
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
5. La Coronación de la Santísima Virgen.
MISTERIOS LUMINOSOS (Jueves)*
1. El Bautismo de Jesús en el Jordán.
2. La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4. La Transfiguración.
5. La institución de la Eucaristía.
*Nuevos misterios propuestos por Juan Pablo II a la contemplación de los creyentes en la Carta Apostólica "Rosarium Virginis Mariae" (16-10-2002.) Se llaman misterios de luz o misterios luminosos porque en su vida pública Cristo se manifiesta como misterio de luz: "Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo" (Jn 9, 5). Estos nuevos misterios se rezan el jueves, pasando la segunda contemplación de los misterios gozosos al sábado.
Enviado por mi gran amigo Ricardo que lo tomó de otra fuente. En espera de la fuente original.
2. Rezar el Padrenuestro
3. Rezar 3 Avemarías y Gloria.
4. Anunciar el primer misterio. Rezar el Padrenuestro.
5. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
6. Anunciar el segundo misterio. Rezar el Padrenuestro.
7. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
8. Anunciar el tercer misterio. Rezar el Padrenuestro.
9. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
10. Anunciar el cuarto misterio. Rezar el Padrenuestro.
11. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
12. Anunciar el quinto misterio. Rezar el Padrenuestro.
13. Rezar 10 Avemarías, Gloria y Jaculatoria.
14. Rezar la Salve.
ORACIONES DEL ROSARIO
SEÑAL DE LA CRUZ
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. +En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
PADRENUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
AVEMARÍA
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
JACULATORIAS
Puede usarse una de estas dos:
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. (Oración de Fátima).
SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración.
Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo; concédenos que, pues celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
MISTERIOS DEL ROSARIOSEÑAL DE LA CRUZ
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. +En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
PADRENUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.
AVEMARÍA
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
JACULATORIAS
Puede usarse una de estas dos:
María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. (Oración de Fátima).
SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración.
Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo; concédenos que, pues celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
MISTERIOS GOZOSOS (Lunes y Sábado)
1. La Encarnación del Hijo de Dios.
2. La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.
3. El Nacimiento del Hijo de Dios.
4. La Presentación del Niño Jesús en el templo.
5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.
MISTERIOS DOLOROSOS (Martes y Viernes)
1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto.
2. La Flagelación del Señor.
3. La Coronación de espinas.
4. El Camino del Monte Calvario.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.
MISTERIOS GLORIOSOS (Miércoles y Domingo)
1. La Resurrección del Señor.
2. La Ascensión del Señor.
3. La Venida del Espíritu Santo.
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
5. La Coronación de la Santísima Virgen.
MISTERIOS LUMINOSOS (Jueves)*
1. El Bautismo de Jesús en el Jordán.
2. La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4. La Transfiguración.
5. La institución de la Eucaristía.
*Nuevos misterios propuestos por Juan Pablo II a la contemplación de los creyentes en la Carta Apostólica "Rosarium Virginis Mariae" (16-10-2002.) Se llaman misterios de luz o misterios luminosos porque en su vida pública Cristo se manifiesta como misterio de luz: "Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo" (Jn 9, 5). Estos nuevos misterios se rezan el jueves, pasando la segunda contemplación de los misterios gozosos al sábado.
Enviado por mi gran amigo Ricardo que lo tomó de otra fuente. En espera de la fuente original.
martes, 3 de noviembre de 2009
Sobre los sufrimientos
El Señor en el evangelio del domingo nos hablaba
de las bendiciones tan grandes que tienen los que
padecen algún tormento:
«Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra».
A veces desviamos nuestra mirada y nos concentramos
en lo profundo que son nuestros problemas,
y nos olvidamos que siempre para cada momento
de tribulación, hay un abrazo, una voz, una ayuda,
un regalo que desde el cielo nos mandan para
soportar, corregir y aprender de cada uno de nuestros
errores.
Si te levantas, comes, trabajas y duermes pensando
sólo en lo que te hace daño, terminarás tan desilusionado
y distraido, que no tendrás fuerzas para mirar los regalos
que te ponen a diario.
Mas si haces un alto y recuerdas tu pasado como una
experiencia de gratitudes entregadas desde lo alto del
cielo, podrás sobrellevar y sobrepasar cualquier
dolor, siempre que tengas tus ojos en Él.
Que el Señor los bendiga en esta semana y
los abrace tan fuerte, que no les quede más
remedio que sentir su calor.
«Porque no consiste nuestra perfección en gozar
de agradables consolaciones, sino en saber soportar
con paciencia y por amor de Dios las tribulaciones y
penas que nos llegan.»
Párrafo tomado del libro «La Imitación de Cristo»
de las bendiciones tan grandes que tienen los que
padecen algún tormento:
«Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra».
A veces desviamos nuestra mirada y nos concentramos
en lo profundo que son nuestros problemas,
y nos olvidamos que siempre para cada momento
de tribulación, hay un abrazo, una voz, una ayuda,
un regalo que desde el cielo nos mandan para
soportar, corregir y aprender de cada uno de nuestros
errores.
Si te levantas, comes, trabajas y duermes pensando
sólo en lo que te hace daño, terminarás tan desilusionado
y distraido, que no tendrás fuerzas para mirar los regalos
que te ponen a diario.
Mas si haces un alto y recuerdas tu pasado como una
experiencia de gratitudes entregadas desde lo alto del
cielo, podrás sobrellevar y sobrepasar cualquier
dolor, siempre que tengas tus ojos en Él.
Que el Señor los bendiga en esta semana y
los abrace tan fuerte, que no les quede más
remedio que sentir su calor.
«Porque no consiste nuestra perfección en gozar
de agradables consolaciones, sino en saber soportar
con paciencia y por amor de Dios las tribulaciones y
penas que nos llegan.»
Párrafo tomado del libro «La Imitación de Cristo»
Sobre la elevación en la vida espiritual
... Y cuanto más se eleva uno en la vida espiritual, tanto más pesadas cruces suele hallar, porque tanto más amargo es el destierro cuánto más ardiente el amor por la madre patria...
Tomado del Libro "La Imitación de Cristo"
Tomado del Libro "La Imitación de Cristo"
martes, 13 de octubre de 2009
Sobre el agradecimiento
Algunos días podemos amanecer tristes,
sin ganas de seguir, con miles de problemas encima
y sin ninguna solución a la vista, aparentemente.
En esos momentos, en los que posiblemente no
observemos los regalos que tenemos,
debemos tener fuerza y agradecer aquellos
milagros que pasan desapercibidos tan sólo
porque los tenemos a diario:
Gracias por la comida, algunos no pueden
siquiera comer una vez al día.
Gracias por la luz, algunos no la pueden
ver.
Gracias por la amistad, algunos viven aislados,
solitarios sin un apoyo en este mundo.
Gracias por las piernas, algunos ya no las tienen.
Gracias por respirar, algunos lo hacen con mucha
dificultad.
Gracias por la vida, algunos ya se fueron
y no tienen la oportunidad de sentir y ver lo que
nos rodea.
Gracias por todo, algún día nos daremos cuenta
que tenemos todo lo que necesitamos, incluyendo
las lecciones de dolor que debemos superar.
sin ganas de seguir, con miles de problemas encima
y sin ninguna solución a la vista, aparentemente.
En esos momentos, en los que posiblemente no
observemos los regalos que tenemos,
debemos tener fuerza y agradecer aquellos
milagros que pasan desapercibidos tan sólo
porque los tenemos a diario:
Gracias por la comida, algunos no pueden
siquiera comer una vez al día.
Gracias por la luz, algunos no la pueden
ver.
Gracias por la amistad, algunos viven aislados,
solitarios sin un apoyo en este mundo.
Gracias por las piernas, algunos ya no las tienen.
Gracias por respirar, algunos lo hacen con mucha
dificultad.
Gracias por la vida, algunos ya se fueron
y no tienen la oportunidad de sentir y ver lo que
nos rodea.
Gracias por todo, algún día nos daremos cuenta
que tenemos todo lo que necesitamos, incluyendo
las lecciones de dolor que debemos superar.
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