lunes, 22 de febrero de 2010

Sobre las tentanciones

Buenos días.

En el evangelio de ayer, el Maestro nos hablaba
de las tentaciones que tuvo cuando estuvo
cuarenta días en el desierto:
el poder, la idolatría y el apego a las cosas
materiales son tres ejemplos que el Señor
rechazó citando al mismo tiempo la palabra
de Dios para refutar esos ataques
que hacían directo a su corazón.

Es difícl rechazar lo que el mundo nos entrega,
todo aquello que llega ante nuestros ojos
y parece muy atractivo para satisfacer nuestros
deseos; pero... todo aquello que nos trae
felicidad pasajera podrá llenar la necesidad
de amor que realmente hace crecer nuestros
corazones?

Probablemente hemos recibido y disfrutado muchas
cosas que aparentemente nos hace felices;
pero también hemos apreciado todo aquello
que nace del corazón de Dios y pasa a través
de sus creaturas: un abrazo, la comida diaria,
una sonrisa, los rayos de sol, la capacidad
de aprender, nuestro trabajo, nuestra familia,
nuestros sueños alcanzados, nuestros sueños
imaginados, la oportunidad de escuchar y ser
escuchado...
un sinnúmero de bendiciones que por estar
ahí a diario, no valoramos y no cultivamos
por estar cegados por aquello que el mundo
nos entrega y no llena nuestra alma.

En esta cuaresma, el Señor nos invita a
hacer oración, penitencia y tener caridad
con todas las creaturas en el Universo
para acercarnos más a la felicidad verdadera
que se encuentra en su corazón:
un amor infinito y sin condiciones.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Ideas sobre el miercoles de ceniza

Recuerden hermanos que hoy es miércoles de ceniza: es importante
estar informados sobre qué significa esto y cuál es la raiz
de este símbolo católico, por eso les envío dos enlaces
interesantes sobre el mismo:

http://www.preb.com/amen/mceniza.htm
http://parroquiaicm.wordpress.com/2009/02/06/historia-y-significado-del-miercoles-de-ceniza/

P.D.: sería bueno que fueran a la imposición de la ceniza,
a la eucaristía e hicieran ayuno si desean empezar
con pie derecho la cuaresma.

P.D.2: Sobre el ayuno existe una doctrina definida en la Iglesia:

http://www.ewtn.com/SPANISH/preguntas/ayuno_y_abstinencia.htm

pero también es importante agregar que dejar de comer carne
no siginifica comerse una pedazo gigante de pescado.

La idea de la abstinencia es dejar de comer algo que le guste a uno mucho
en las comidas diarias, (que regularmente es la carne, pero puede ser algo
diferente según los gustos).
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La idea del ayuno es comer menos, NO dejar de comer durante todo el día
ya que al igual que el alma necesita de la oración para alimentarse,
el cuerpo (templo del Espíritu Santo) necesita recibir el alimento para
sostenerse y realizar las labores diarias.

Sobre la paciencia al comenzar el año

En este comienzo de año Jesús nos invita a
recordar el valor que tiene seguir su ejemplo.

En el evangelio del domingo 6 de febrero nos hablaba del poder
que tiene la fe, al conocer la historia de unos sencillos
pescadores que a pesar de no haber recogido peces
en las aguas en que se encontraban, tiraron las redes
en el lugar y tiempo en el que el Maestro les dijo, logrando
abundante comida luego de muchos intentos fallidos.

Será que caminamos y buscamos cosas en el momento
y lugar inadecuados?
Tal vez eso que tanto anhelamos no lo necesitemos aún,
inclusive, no lo necesitemos nunca para encontrar
la real felicidad.

La paciencia consiste en tener el valor de aceptar con
cariño lo que tenemos y esperar recordando luchar
en el momento adecuado por aquellos sueños que
nos acercan al amor verdadero.

El Señor los bendiga y los guarde en esta nuevo año que comienza.

martes, 24 de noviembre de 2009

Sobre la pasión de ser colombiano

Buenos días.

«..treinta y dos mil jóvenes se suicidan en promedio
en Japón al año ...»

Palabras que expresaban una realidad terrible en
ese pequeño país, vociferadas por
el colombo - japonés Yokoi Kenji Diaz
anoche en una conferencia para una nueva generación.

«..Colombia es más rica que Japón...»
decía con gran propiedad el conferencista dejando
una sombra de duda en el auditorio:
«..mis padres nunca me han abrazado...»
complementaba (en japonés) otro japonés
que lo acompañaba en la conferencia.

Es increíble, pero nosotros somos más ricos además
de los recursos naturales, porque somos alegría,
porque nos ayudan a crecer con una sonrisa en la
cara por cualquier motivo, porque no valoramos el amor
que siembran en nosotros nuestras familias y amigos.

«...el mito de que los colombianos son más inteligentes,
es cierto; pero los japoneses son más disciplinados y por
eso aprovechan mejor los recursos que tienen ...»

Qué bueno sería si pudiéramos incorporar la disciplina
en nuestras labores diarias, incluyendo esa dura
tarea de amar a las personas que nos rodean.

«...lo mejor que me pudo pasar fue conocer a Dios
primero, y luego conocerme a mí ...»

Paremos un momento, creamos en Dios, en nosotros,
y retomemos nuestros sueños, nuestros propósitos,
Dios nos da las herramientas y el amor, nosotros
debemos agradecer poniendo empeño y pasión
por lo que hacemos todos los días.

Que el Señor los bendiga en esta semana que comienza.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Salmo 23

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace reposar,
me conduce hacia las aguas del remanso
y conforta mi alma;
me guía por los senderos de justicia, por amor a su nombre;
aunque vaya por un valle tenebroso,
no tengo miedo a nada, porque tú estás conmigo,
tu voz y tu cayado me sostienen.

Me preparas una mesa ante mis enemigos,
perfumas con ungüento mi cabeza
y me llenas la copa a rebosar.

Lealtad y dicha me acompañan
todos los días de mi vida;
habitaré en la casa del Señor por siempre jamás.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Sobre el huevo con arroz

Hace ya algunos años, mientras estuve pagando servicio obligatorio en la policía,
acudimos a ayudar a varias familias cuyas casas se habían inundado debido a una
emergencia provocada por las lluvias.

Al llegar, el agua ya había hecho todos los daños en el transcurso de la noche,
y si mal no recuerdo los habitantes de ese barrio de Pereira contaban con
gran desconsuelo que el nivel había llegado hasta las rodillas.
El panorama era poco agradable, ya que sólo quedaban grandes cantidades
de barro en medio de lo que se pudo salvar: electrodomésticos sucios y mojados,
colchones acabados, ropa maloliente y dañada, y un sinnúmero de bienes materiales
totalmente inservibles o perdidos.

Luego de sacar grandes cantidades de barro de una de las casas,
logré notar con gran asombro cómo en medio de todo, la señora de la casa
se dispuso a cocinar para todos los que estábamos adentro, arroz con huevo
(o güevo como cariñosamente lo llamó, lo único que se podía hacer en medio
del desastre y de la pobreza).
Tomamos de sobremesa una gran taza de agua de panela y una gran cantidad
de risas provocadas por los comentarios de los tres habitantes de la casa.

Era increíble observar la alegría de esa gente aún con esa terrible noticia
de despertar en medio de la humedad y la angustia por perder tantos objetos
comprados con el dinero ganado con mucho esfuerzo.

Era increíble que en medio de la tristeza, no se dejaron robar la paz.
Era increíble cómo apreciaban lo poco que les quedaba y alababan a
Dios con sonrisas salidas de su propia tribulación.

Volví en la tarde a mi casa, sucio. Me bañé, me acosté en mi cómoda
cama. Seca. Medité los agradecimientos de aquellas personas,
que hasta el día de hoy puedo comprender, va mucho más allá del
entendimiento que creemos tener cuando no nos falta una comida,
una muda, un trabajo, un amigo, un abrazo, un gesto de cariño...
un destello de Jesús en la tierra.

Sobre la bendición de dar

El evangelio de ayer nos regalaba una gran enseñanza
a través de la viuda que entregaba su limosna en el templo,
dando más que cualquier otro, aún a pesar de entregar
un monto más pequeño en comparación con las personas
que tenían una capacidad monetaria más amplia.
Y daba más por un simple hecho: era todo lo que tenía
para vivir.

Cuando se da de lo que se necesita, no solamente
se ayuda a alguien sino que se prepara nuestra propia
alma para recibir regalos divinos como la libertad.

El ciento por uno recibiremos si todo lo que damos
lo damos de corazón: una sonrisa, una palabra,
un abrazo, un gesto de comprensión, un silencio
sereno para calmar discusiones, un mano amiga
cuando el alma tiene sed de amor...

No sólo se nos premiará por entregar de nuestro
bolsillo lo que necesitamos, sino también por entregar
lo mejor de nuestra alma en medio de nuestras propias
tribulaciones.

Que el Señor los bendiga y les multiplique todos
los regalos que ustedes ofrecen desde su corazón.

«La gracia es compasiva y generosa, huye de singularidades;
con poco se contenta, "más placer encuentrar en dar
que en recibir"»

Párrafo tomado del libro "Imitación de Cristo"